Antes

Juan Reos

ANTES

un mundo sin reliquias

 

“Pueden llamarme Ignacio, estamos en confianza. Hace unos años, no importa cuántos, encontrándome sin dinero y sin nada que me importase mucho en esta tierra, se me ocurrió embarcarme en los misterios de la psique humana. Pensaba tal vez encontrar en ella un camino donde retornar, volver a vivir algunos momentos perdidos en la tiniebla de los tiempos.

Necesitaba imperiosamente volver a esos sucesos, lo sentía así cada vez que en mi alma se posaba una estación húmeda y lluviosa. Y entonces es cuando entendía que había llegado la hora de echarme a la mar del pasado, de ingresar en esos territorios oscuros y lejanos, de dejarme llevar por las mareas, estar a la merced de las tormentas, atarme al mástil de la mente para contemplar la bravura de la memoria. Encontré en la hipnosis un modo certero de acceder y habitar esos reductos del alma humana, tantas veces inaccesibles por la herrumbrada cerradura del tiempo y el olvido. La hipnosis fue mi llave, la más útil herramienta para acceder a esos territorios. Sin pedir recomendaciones, tomé las páginas amarillas y marque el teléfono del primer PsicoHipnotizador cuyo anuncio atrajo mi atención. Llamé entonces al Doctor Ismael (…)”“